Procrastinar

Acorde a la definición del diccionario de la Real Academia Española, procrastinar es sinonimo de aplazar o diferir.

En la actualidad y nuestro contexto, aplazar y defirir nuestras responsabilidades significa generar estrés a nuestro organismo fomentado los riesgos laborales que atentan contra nuestra salud física y mental, debido a la cantidad de actividades que se acumularían antes las fecha limite, requeriendo mucha energía en tan poco tiempo, que provoca un desgaste anímico y emocional. 

En un articulo publicado por el Huffintong Post, del 19 de noviembre del 2012, hace referencia a un ensayo titulado La procrastinación estructurada; de un filósofo llamado Perry, quien escribió en 1995 lo productivo que puede llegar a ser, dejar de hacer muchas cosas haciendo otras más importante. Proponiendo una guía del manejo eficiente de nuestras prioridades y la ejecución, dejando a un lado las fantasías de perfección, la organización horizontal, la necesidad de tener todo a la vista y clasificado. Posponer una tarea poco importante no es necesariamente una dilación y puede ser considerado una buena manera de priorizar.

Según el psicócologo y profesor de la Universidad de New York, Calrry Lay, la procrastinación se produce cuando existe una brecha entre el comportamiento esperado y el adoptado, convirtiendo la dilación de las tareas importantes en un habito de conducta, que frena nuestro desempeño. Además agregó, que el comportamiento asociado a procrastinar es independiente de la necesidad de logro, energía y autoestima. Traducido en el ambito académico en un bajo rendimiento, disminución de bienestar, menores logros en la vida y auto sabotaje de los objetivos. 

Es por esta razón, que cuando se tiene una situación importante que resolver y comienzan a sustituirlas con actividades irrelevantes, conviene hacerse una auto evaluacion para determinar lo abrumador, inquientante, incomodo, difícil, estresante, aburrido o poco motivador de la tarea: además la intensidad, lo repetitivo y frecuente que se hace esta conducta, para clasificarlo de un hecho aislado motivado por la poca energía, hasta un conjunto de sintomas conductuales generados por la ansiedad, frustración y estrés, ante una tarea pendiente por concluir. También podría ser un sintoma de un transtorno psicológico como depresión o transtorno por déficit de atención con hiperactividad. 

 

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